Datos personales

Mi foto
Maya. Soltera, 26 aunque ya obsesionada con la treintena de años, la mayor parte del tiempo sola aunque este acompañada, bipolar, aunque selectiva amistosa y bastante sincera. Una bohemia.. o no se.. Solo sé que soy Maya.

sábado, 3 de enero de 2009

Re: Despedida

Aun tengo tus marcas en mi cuello
Salvajes, rudas, puras.
Fuiste él quien que dejo mas huellas.
Y pensar que todo empezó por casualidad.

Pero no estaba escrito, no es estelarmente correcto. No debe existir, de hecho, nunca ha existido.
Nunca fue más que gemidos, palabras dichas con intenciones malvadas, dolor infringido porque yo así lo pedía, libertad esclavizante –solo para mí- y placer. Nunca fue más que eso. Cuestión de placer.

Los amantes no deben ser amigos, ni siquiera deberían conocer el nombre del otro.
El negocio del placer solo por eso debería ser más frio, menos personal.
Disculpen, o disculpa tu, a mi me dio la impresión que no, pero bueno ahora sé que para ti fue así, algo bastante impersonal.

Y entre lágrimas ocasionales escribo esto, porque tengo el deber de sacarte de mí, y de olvidar mis propias palabras que rebotan en mi cabeza y me excitan y me duelen a la vez porque sé que tus oídos jamás las volverán a escuchar. "Por favor, sigue, no te detengas, mátame, destrúyeme…"

Se acabó.

El daño fue mucho, y más sabiendo que yo soy la que cargo con él, felizmente, tu no. Saliste bien librado. Y se me ocurren mil de tus cosas, de tus gestos, de tus detalles, de tus palabras, de tus actos y tus manías. De tus mentiras. Mil de tus miradas. Pero recordarlas me causa un dolor agudo en la garganta y gotas húmedas bajando por mi cara.
Solo trato de hacerte caso y sacar mis demonios y mi rabia escribiendo sobre ti, sobre esto que fue nada.

Respiro, me calmo y continúo. Hay todo un mundo allá afuera esperando por mí. Hay tantas oportunidades aquí. Y hay una puerta que de nuevo se abre para mí. Por primera vez si me hubieses preguntado como acostumbrabas no te hubiese respondido con un "no sé…", sino en vez un "Si, este es, el puede ser". Por primera vez desde que enferme de ti alguien más me anima y es capaz de curarme de esta maldita enfermedad que tiene tu nombre.
Estoy lista para partir, recojo mis pedazos y me voy con mi dolor a otro lado; hay te quedas tu aunque estoy ya más que convencida que no te afecta, ni te duele, ni te cambia para nada. Conmigo no aprendiste nada más allá del plano sexual. Meramente, sucia y bastardamente sexual. Bien por ti. Los sentimientos solo ayudan a destruirte y derrumbarte, a humillarte y auto juzgarte cada vez mas.

A mi me quedaron sus ojos que por desgracia, cada día de mi vida me recordaran a ti, a lo tonta que fui, a lo insignificante para ti, y a lo inhumano que inconscientemente estas llegando a ser. Por gusto.

Mejor digo adiós, porque duele mucho escribir, recordar, respirar, estar aquí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario